Estábamos en ese momento infinito mirándonos descubriendo más que nada nuestros corazones de la forma hermosa que hemos aprendido a practicar, de la manera más pura y sincera y sobre todo natural, estábamos los dos ahí mirándonos y disfrutando mutuamente de nuestras belleza que es solo para nosotros dos, estábamos ahí felices, contentos, verdaderamente infinitos, te pedí algo que sonó a locura pero cuando paso fue lo más hermoso contemplarte hermosa luminosa, toda una mujer, mi mujer solo mía y mirarte envuelta en verde mi color, ese verde de tímida membrana de tela fue tan hermoso estar en ese momento verdadero por de mas y saber que solo esa membrana separaba de mi vista tu piel observarte hermosa, total, segura, tierna, pulcra, delicada…… tan tu, tan propia mi doncella.
Fue un momento original, limpio de contemplación a mi mujer “LE DOY GRACIAS A DIOS POR HACERME TAN BELLA POR MANTENER MIS ATRIBUTOS EN MI LINIA” palabras de una mujer sincera, de espíritu humilde, mi mujer hermosa yo le doy gracias DIOS por premiarnos con este amor tan hermoso e infinito.
Juntos por siempre en la fidelidad de un amor eterno y firmemente sincero por siempre nosotros mi amor.



